miércoles, 30 de diciembre de 2009

CAUSAS

-Las causas que dieron lugar a su construccion:
La Guerra Fría entre EEUU y la Unión Soviética durante 1945-1991 provocó que Alemania se separase entre la RDA y la RFA (Orientales y Occidentales) y como consecuencia Berlín quedó dividido y se produjo la construcción del Muro de Berlín.

-Las causas que provocaron su derrumbe:
Alentados por las reformas de Gorbachov, a partir de octubre de 1989 proliferaron en Alemania Oriental los movimientos de protesta contra el régimen comunista de Erich Honecker.
Miles de ciudadanos optaron por abandonar el país por las fronteras, recientemente abiertas de Hungría y Austria, mientras otros miles continuaban la resistencia a través de huelgas y manifestaciones que culminaron en noviembre con una enorme concentración de dos millones de personas que se fueron acercando al muro de Berlín y comenzaron a derribarlo.
El 9 de noviembre el gobierno permitió la libre circulación entre las dos Alemanias.
La caída del Muro de Berlín, inaugurado en agosto de 1961 con el fin de evitar el éxodo de la población de Berlín oriental hacia occidente, era todo un símbolo del derrumbe del bloque comunista.


Los grandes protagonistas de la desaparición del gran símbolo de la gerra fría en Europa fueron, entre otros, el entonces presidente de la antigua URSS, Mijail Gorbachov; el ex presidente de los Estados Unidos, Ronald Reagan; el joven electricista de los astilleros Lenin de Gdansk, el polaco Lech Walesa; el disidente y ex prisionero político checo Vaclal Havel; el ex canciller de Alemania, Helmut Kohl; y el Papa Juan Pablo II.


Gorbachov, con la extensión de su perestroika (reestructuración) fuera de las fronteras rusas, fue el encargado de relajar la presión sobre los países satélites de la antigua Unión Soviética y de facilitar la apertura a Polonia y Hungría. Una política que, junto a la glasnost (transparencia), acabó por destruirle políticamente, al no contentar ni a los ortodoxos ni a los reformistas. El golpe de Estado de 1991 fue el punto final. Admirado fuera de sus fronteras, Gorbachov recibió el Premio Nóbel de la Paz el 1990, un año después de la caída del muro. Retirado de la política, a los 73 años imparte conferencias millonarias en las que ofrece su visión del mundo.

Reagan, por su parte, que impulsó una fuerte corriente conservadora en los Estados Unidos durante su mandato de 8 años, que acabó precisamente en enero del mismo año en que cayó el muro, contribuyó al mismo tiempo a liquidar la Guerra Fría. Llegó a celebrar hasta 5 cumbres con Gorbachov, en las que se firmaron importantes acuerdos de desarme. Premonitorias fueron sus palabras dirigidas al primer mandatario ruso ante la puerta de Brandenburgo un 12 de junio del 87: “Señor Gorbachov, haga caer este muro”. También en un segundo plano de la política y afectado por el Alzheimer en la última década, fallecía el pasado 5 de junio a los 93 años de edad en su residencia de Los Ángeles.


Desde Polonia, 2 destacadas personalidades, una política y la otra religiosa, estaban destinadas a ser protagonistas de la historia, entre otras cosas, por su influencia en la caída del muro de Berlín. El Papa Juan Pablo II contribuyó decisivamente a la caída del muro, al respaldar en todo momento a Lech Walesa en sus aspiraciones de hacer desaparecer el comunismo de la tierra natal de ambos y las de derribar la muralla que dividía Berlín. Walesa, también premio Nóbel de la Paz en 1983, llegó a convertirse en el primer presidente postcomunista de Polonia desde 1990 hasta 1995. Actualmente, a sus 61 años, también está retirado, lo mismo que el checo Havel, de 68 años, que se mantuvo 13 años como jefe de Estado de su país.Por su parte, Kohl no pudo acabar de peor manera su brillante carrera política: su nombre se vio involucrado en un escándalo financiero ilegal de su partido. Repudiado por su propia gente, el hombre que se lo jugó todo a una carta en la reunificación alemana y que estuvo 16 años en la chancillería es hoy un diputado más de la Unión Demócrata Cristiana.

Mijail Gorbachov en profundidad

Líder de la URSS. Gorbachov comenzó a aplicar cambios significativos en la economía y el liderazgo del partido. La política de Glasnost liberó el acceso público a la información después de décadas de pesada censura del gobierno, como también abogó por la transparencia en la gestión de los líderes soviéticos.

La actitud de Gorbachov ha merecido juicios muy diferentes. Muy positivo en Occidente: The Economist lo llamó “zar liberador” y más aún en Alemania.
En cambio en Rusia es criticado acerbamente como pusilanimidad, que supuso la renuncia a las conquistas acumuladas por Moscú durante tres siglos. Si la voluntad política, de la que careció Gorbachov, hubiese faltado a Lincoln, Estados Unidos habría dejado de existir. Otros líderes rusos, anteriores y posteriores a Gorbachov, no habrían actuado como él lo hizo. Putin consideró la desintegración de la URSS el principal desastre geopolítico del siglo XX. La gran mayoría de los rusos comparte esta opinión.

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